Al cruzar la puerta de llegadas, su anfitrión de SUMAQ le espera con su nombre, se ocupa del equipaje y le acompaña a un vehículo privado con agua fría y conexión wifi. Nada de colas ni de taxis: en cuarenta minutos está en Miraflores, sobre los acantilados de Lima.
Su hotel, Belmond Miraflores Park, mira directamente al océano. Desde la piscina de la azotea verá caer el sol sobre el Pacífico mientras los parapentes planean junto al acantilado. Su suite está lista, con vistas al mar y el ritmo de Lima abajo, en el malecón.
Por la noche, la primera gran experiencia del viaje: una cena en Central, Maido o Kjolle, tres de los restaurantes que han puesto a Lima en el centro de la gastronomía mundial. Central y Kjolle, de Virgilio Martínez y Pía León, recorren los ingredientes de cada altura del Perú; Maido, de Mitsuharu Tsumura, fusiona la cocina japonesa y la peruana. Un menú largo, sin prisa, que es en sí mismo una forma de conocer el país.
Momento SUMAQ: la mesa está reservada con meses de antelación, que es lo que piden estos restaurantes, y el chofer le espera en la puerta para volver al hotel. Si celebra algo, el restaurante ya lo sabe.
Alojamiento: Belmond Miraflores Park · Comidas: cena · Traslado privado desde el aeropuerto, unos 40 minutos · La cena depende de la hora de llegada de su vuelo.