Llegan a Lima, quizá desde ciudades distintas. No importa: cada una tiene su asistente en la puerta del avión y su coche privado, y la primera que llega ya está esperando en el patio del hotel cuando aparece la siguiente. Casa República es una casona republicana de los años veinte en Barranco, restaurada como hotel boutique, con techos altos, patio y muy pocas habitaciones: durante una noche, la casa es casi solo de ustedes.
Al atardecer, paseo con su guía por Barranco, el barrio de pintores y poetas de Lima: casonas de colores, murales, galerías, el Puente de los Suspiros y la bajada de los Baños hasta el mirador, donde el sol se hunde en el Pacífico.
De noche, cena en Maido, en Miraflores. Mitsuharu Tsumura cocina nikkei, la cocina que nació del encuentro entre Japón y el Perú, y su restaurante ha sido elegido varias veces el mejor de América Latina. Mesa para el grupo, menú degustación, nigiris de pescado del día, ceviche y un postre que nadie querrá compartir.
Momento SUMAQ: en cada habitación las espera la caja de los brindis, con seis sobres cerrados y una carta de bienvenida de María Antonieta. El primero se abre en la mesa de Maido: pisco sour, y le toca a la que tuvo la idea del viaje decir unas palabras.
Alojamiento: Casa República Barranco · Comidas: cena · Aeropuerto–Barranco, unos 40 minutos en coche privado; Barranco–Maido, 15 minutos · Altitud: nivel del mar. Si alguna llega de noche, recomendamos una noche más en Lima antes de empezar.