Abre la cortina y el Titicaca está ahí, inmenso y azul, con la luz rosada del amanecer. Desayuno a bordo y, a las ocho, un barco le lleva a las islas flotantes de los Uros, hechas a mano con totora, donde las familias le muestran cómo viven sobre el agua desde hace siglos.
El barco sigue hasta Taquile, la isla de los tejedores, donde los hombres tejen y la tradición textil es Patrimonio de la Humanidad. El almuerzo se sirve en la playa de Collata, con trucha del lago y quinua, frente a un agua tan azul que parece el mar y las montañas de Bolivia al fondo.
A media tarde, té de regreso en el tren y salida hacia el oeste, por el altiplano. La segunda cena a bordo se sirve mientras el tren cruza la puna bajo un cielo lleno de estrellas, y la noche termina junto a la laguna de Saracocha.
Momento SUMAQ: al volver a su cabina encontrará una carta escrita a mano por su diseñadora de viaje y un pequeño tejido de Taquile, para que el lago viaje con usted.
Alojamiento: Belmond Andean Explorer, a bordo · Comidas: desayuno, almuerzo en Taquile, té y cena · Excursión en barco, unas 7 horas · Altitud: unos 3.800 m en el lago y 4.100 m en Saracocha.