Mañana sin despertador y desayuno en su terraza. A media mañana, su chofer les sube a un prado alto sobre el valle, lejos de cualquier carretera, con los nevados de la cordillera Urubamba enfrente.
Allí les espera un picnic preparado solo para ustedes: manta tejida, cojines, una cesta con quesos, frutas, panes y dulces del valle, y una botella de vino. Su guía se retira y les deja solos con las montañas el tiempo que quieran. No hay plan, ni hora, ni nadie más.
Por la tarde, si les apetece, conocerán el caballo de paso peruano, famoso por su andar suave y elegante, en un espectáculo con chalanes y marinera en el propio hotel; si quieren, pueden montar un rato. O simplemente vuelven a la piscina. Cena en el restaurante del hotel.
Momento SUMAQ: el lugar del picnic lo elegimos nosotros, lejos de cualquier excursión, y el vino es el que nos dijeron que les gusta. Es la foto que van a enseñar a todo el mundo.
Alojamiento: Sol y Luna · Comidas: desayuno, picnic y cena · Unos 40 minutos hasta el lugar del picnic · Altitud: hasta unos 3.500 m.