EXPERIENCIAS GASTRONÓMICAS · 9 DÍAS
Agencia fundada y dirigida por María Antonieta · Reconocimiento CALTUR · Sin grupos ni paquetes · Respuesta personal en 24 horas
DURACIÓN
9 días / 8 noches, de lunes a martes
RUTA
Lima · Tambopata · Valle Sagrado · Machu Picchu · Cusco
MEJOR ÉPOCA
De mayo a octubre, estación seca en la selva y en los Andes
RITMO
Pausado, con las manos en la cocina
En los grandes restaurantes de Lima, los platos llevan nombres que casi nadie ha oído fuera de Perú: paiche, cocona, camu camu, oca, mashua. Este viaje va a buscarlos donde crecen. Empieza en la mesa de Pía León en Kjolle, que recorre los ecosistemas del país en un menú. Baja a la selva de Tambopata para comprar en el mercado con un chef, pescar con una familia ribereña, cocinar a la leña en la orilla y abrir con sus manos la castaña y el cacao. Y sube a los Andes para cosechar papas nativas con la comunidad que trabaja con MIL, comerlas recién salidas de la huatia y sentarse después frente a los andenes de Moray. Primero la selva y después la altura, para que el cuerpo suba poco a poco.
Viajeros que ya conocen la cocina peruana y quieren ir a su origen: parejas, amigos o viajeras solas a quienes les gusta meter las manos en la masa, conversar con quien cultiva y cocina, y probar lo que nunca llega a otros países.
El viaje va de lunes a martes: primero la selva, a unos 200 metros, y después el Valle Sagrado y Cusco. Guía y vehículo privados todos los días, y cada día se puede cambiar.
Día 1 · Lunes · Lima · La biodiversidad de Perú en un menú
Su vuelo aterriza en Lima y, al salir de la aduana, le espera su anfitrión con su nombre. Un coche privado le lleva a Miraflores, a Atemporal, una casona de los años cuarenta convertida en un hotel de pocas habitaciones, con jardín, biblioteca y un trato de casa particular. Tiene la tarde para descansar del vuelo y pasear hasta el malecón sobre el Pacífico.
Al caer la noche, un coche le lleva en unos quince minutos a Barranco. Kjolle es el restaurante de Pía León, elegida mejor cocinera del mundo en 2021. Su menú es un viaje por los paisajes de Perú: tubérculos andinos, frutas de la selva, pescados del Pacífico, cada plato con los colores del lugar del que viene.
Es la mejor introducción posible a los próximos ocho días. Muchos de los ingredientes que probará esta noche los verá crecer, pescar o cosechar antes de volver a casa.
Momento SUMAQ: al sentarse en Kjolle le espera un pequeño cuaderno de viaje con los ingredientes de su menú que encontrará en la selva y en los Andes, para irlos marcando a lo largo de la semana.
Alojamiento: Atemporal, Lima · Comidas: cena de degustación en Kjolle · Traslado del aeropuerto, unos 40 minutos; a Barranco, unos 15 minutos · Altitud: nivel del mar.
Día 2 · Martes · Tambopata · El mercado antes del río
Vuelo de la mañana de Lima a Puerto Maldonado, algo más de hora y media, sobre los Andes y luego sobre un mar verde de selva. Al bajar del avión le recibe el calor húmedo y el chef del lodge, que no le lleva directamente al río: primero, el mercado de la ciudad.
Entre puestos de plátano verde, cocona, aguaje y fariña, el chef le presenta a las vendedoras que le surten cada semana. Ve un paiche entero, el pez gigante de la Amazonía, prueba un jugo de camu camu y elige con él lo que cocinarán juntos esa noche. Después, bote por el río Madre de Dios hasta Inkaterra Reserva Amazónica, unos cuarenta y cinco minutos entre orillas de selva, con la comida servida a bordo.
Llega a su cabaña de madera y palma frente al río, con hamaca y mosquiteros. Al atardecer, salida en bote con un cóctel de camu camu y aguaje, mientras los loros cruzan el cielo. La cena de bienvenida la prepara el chef con lo que usted ha elegido por la mañana.
Momento SUMAQ: la cena de esa noche se cocina con lo que usted ha escogido en el mercado de Puerto Maldonado, y el chef le cuenta en la mesa cómo lo ha preparado.
Alojamiento: Inkaterra Reserva Amazónica · Comidas: desayuno, almuerzo a bordo y cena · Vuelo Lima–Puerto Maldonado (LATAM), algo más de 1 h 30; bote al lodge, unos 45 minutos · Altitud: unos 200 m.
Día 3 · Miércoles · Selva · La cocina del río
Se levanta con la primera luz para salir en canoa con una familia ribereña. Le enseñan cómo pescan en la Amazonía desde hace generaciones, con redes y anzuelos sencillos, en silencio, leyendo el agua. Lo que salga ese día será la comida.
De vuelta en el lodge, clase privada de cocina amazónica con el chef. Envuelve el pescado en hojas de bijao para hacer patarashca, aprende a preparar un juane, a machacar el plátano asado para el tacacho con cecina y a hacer un ají de cocona que querrá llevarse a casa. La patarashca no se termina en la cocina: se asa a la leña en la orilla del río, y allí mismo se come.
Por la tarde, paseo por el sendero del lodge con un guía naturalista: los árboles que dan la medicina y la fruta de la selva, el copoazú, el sacha inchi, el ungurahui. Por la noche, caminata corta con linterna para escuchar la selva cuando se despierta.
Momento SUMAQ: la patarashca se asa a la leña en la orilla del río y se come con las manos, sobre las mismas hojas de bijao, con la familia que le llevó a pescar.
Alojamiento: Inkaterra Reserva Amazónica · Comidas: desayuno, almuerzo en la orilla y cena · En canoa y a pie · Altitud: unos 200 m.
Día 4 · Jueves · Selva · Castaña y cacao
Madre de Dios es la capital mundial de la castaña, la que en otros países llaman nuez de Brasil. Por la mañana entra con su guía en una concesión de castaña, donde una familia recolectora trabaja bajo árboles de más de cuarenta metros. Le enseñan a reconocer el «coco» que cae del árbol, a abrirlo con el machete y a sacar las semillas. Las prueba frescas, cremosas, distintas de todo lo que conoce.
Después del almuerzo, el cacao. Visita una plantación junto al río, en una antigua hacienda que fue de cacao y caucho, y sigue todo el camino: el fruto abierto con su pulpa blanca y dulce, la fermentación, el secado al sol, el tostado y la molienda en piedra. Al final hace su propia tableta, con castañas de la mañana.
La última noche en la selva, cena junto al río a la luz de las velas: paiche, ensalada de chonta y un postre de cacao y aguaje.
Momento SUMAQ: su tableta de chocolate con castañas del día se envuelve con su nombre y se la lleva a casa.
Alojamiento: Inkaterra Reserva Amazónica · Comidas: desayuno, almuerzo y cena junto al río · En bote y a pie · Altitud: unos 200 m.
Día 5 · Viernes · Valle Sagrado · De la selva a la chicha
Bote de vuelta a Puerto Maldonado y vuelo directo a Cusco, unos cincuenta y cinco minutos: en menos de una hora pasa de la selva a los Andes. Su guía le espera en el aeropuerto y baja con usted al Valle Sagrado, a unos 2.870 metros, para que el cuerpo se adapte a la altura antes de subir a Cusco.
Primera parada en Urubamba, en una chichería: una casa de pueblo con una banderita roja en la puerta, que en los Andes quiere decir que hay chicha. La chichera le enseña cómo se hace la chicha de jora, con maíz germinado, y la frutillada, con fresas. Almuerzo picantero tardío en su patio: lo que se come en el Valle cuando nadie mira.
Llega a Aranwa Sacred Valley, una antigua hacienda colonial entre jardines y montañas. Tarde de descanso, spa si lo desea, y cena ligera: es la primera noche en altura.
Momento SUMAQ: la chichera le enseña a reconocer una chichería por la banderita roja de la puerta, y usted levanta con ella su primer vaso de chicha.
Alojamiento: Aranwa Sacred Valley · Comidas: desayuno, almuerzo en una chichería y cena ligera · Bote al aeropuerto, unos 45 minutos; vuelo Puerto Maldonado–Cusco (LATAM), unos 55 minutos; traslado privado al Valle, unos 90 minutos · Altitud: unos 2.870 m.
Día 6 · Sábado · Moray · Papas nativas y MIL
Sale temprano hacia la meseta de Maras. Antes de Moray, le reciben en sus chacras las familias de Kacllaraccay, una de las comunidades que trabajan con MIL. Le enseñan sus papas nativas, cada una con su nombre en quechua, y cosecha con ellas, con la herramienta de siempre.
Mientras tanto, los hombres de la comunidad han levantado una huatia: un pequeño horno hecho con terrones de la propia chacra, calentado con leña hasta que la tierra quema. Se meten las papas, se derrumba el horno sobre ellas y, al rato, se desentierran humeantes. Se comen allí mismo, con queso fresco y uchucuta, el ají de hierbas de los Andes.
A mediodía, MIL, el restaurante de Virgilio Martínez y Pía León frente a los andenes circulares de Moray, a 3.500 metros. Un almuerzo de degustación que recorre los ecosistemas andinos, con ingredientes que ahora ya conoce por su nombre. Después, Moray con su guía, sin prisa, y vuelta al hotel.
Momento SUMAQ: las familias levantan la huatia delante de usted y le enseñan a comer la papa recién salida de la tierra caliente, como se ha comido aquí durante siglos.
Alojamiento: Aranwa Sacred Valley · Comidas: desayuno, huatia con la comunidad, almuerzo de degustación en MIL y cena ligera · En vehículo privado, unas 6 horas con paradas · Altitud máxima: unos 3.500 m en Moray.
Día 7 · Domingo · Machu Picchu · Del té a la ciudadela
Su chofer le lleva temprano a la estación de Ollantaytambo. Su equipaje grande viaja en coche a Cusco y le espera en el hotel. Sube al tren Inca Rail Primera Clase, con sillones, vagón bar con terraza y comida servida a bordo, y sigue el río Urubamba durante hora y media mientras el paisaje pasa del Valle al bosque de nubes.
En Machu Picchu Pueblo le espera su guía con las entradas y los billetes de subida. Recorre la ciudadela en privado: el Templo del Sol, la plaza principal, las terrazas que caen hacia el río.
De vuelta en el pueblo, almuerzo en Inkaterra Machu Picchu Pueblo, entre orquídeas y bosque, y paseo por su pequeña plantación de té. Por la tarde, tren Inca Rail Primera Clase de vuelta a Ollantaytambo y coche privado a Cusco, a JW Marriott El Convento, donde su equipaje ya está en la habitación.
Momento SUMAQ: cata de té cultivado en la propia plantación del hotel, a los pies de Machu Picchu.
Alojamiento: JW Marriott El Convento, Cusco · Comidas: desayuno, comida a bordo del tren y almuerzo · Tren Inca Rail Primera Clase, unos 90 minutos por trayecto; Ollantaytambo–Cusco, unos 90 minutos en coche · Altitud: unos 2.400 m en la ciudadela y 3.400 m en Cusco.
Día 8 · Lunes · Cusco · El pan, el horno y la despedida
Después del desayuno, sale con su guía hacia el Valle Sur. Oropesa es el pueblo del pan de Cusco: sus hornos de leña, algunos centenarios, hacen la chuta, el pan grande y redondo que se vende en todos los mercados. Una familia de panaderos le abre su horno, amasa con usted y le enseña a meter el pan con la pala larga.
Muy cerca está Tipón, el templo inca del agua, donde los canales de piedra siguen corriendo como hace quinientos años. Almuerzo cusqueño en el camino de vuelta, con lo que comen las familias de la zona los días de fiesta.
Tarde libre en Cusco: un paseo por San Blas o descanso en el hotel. Por la noche, cena de despedida en Senzo, el restaurante del Palacio Nazarenas, con cocina que une los Andes y la Amazonía: el mejor final para este viaje.
Momento SUMAQ: usted hornea su propia chuta con una familia de panaderos de Oropesa, en un horno de leña, y se la lleva caliente.
Alojamiento: JW Marriott El Convento, Cusco · Comidas: desayuno, almuerzo y cena de despedida · Vehículo privado, unos 40 minutos por trayecto · Altitud: unos 3.400 m.
Día 9 · Martes · Salida · La despensa en la maleta
Desayuno sin prisa en el claustro del hotel. Si su vuelo sale más tarde, tiene la mañana libre para un último paseo por la Plaza de Armas.
Su chofer le lleva al aeropuerto de Cusco, a unos quince minutos, y le acompaña hasta la facturación. Vuelo a Lima y conexión con su vuelo internacional.
Su diseñadora de viaje sigue cada vuelo hasta que aterriza en casa.
Momento SUMAQ: una caja con su chocolate, castañas, ají de cocona y sal de Maras, embalada para que pueda facturarla sin problemas.
Comidas: desayuno · Traslado privado al aeropuerto, unos 15 minutos · Vuelo Cusco–Lima, algo más de una hora · Dejamos al menos 3 horas en Lima para la conexión internacional.
Cuatro casas elegidas también por su lugar: un hotel boutique en Miraflores, a quince minutos de Barranco; un lodge en la orilla del río Madre de Dios; una hacienda colonial en el Valle y un antiguo convento en el centro de Cusco. Si alguno no está disponible en sus fechas, le proponemos otro de la misma categoría.
LIMA · 1 noche
Casona boutique de pocas habitaciones en Miraflores, con jardín y trato de casa.
TAMBOPATA · 3 noches
Cabañas de madera y palma frente al río Madre de Dios, en plena selva.
VALLE SAGRADO · 2 noches
Antigua hacienda colonial entre jardines, con spa, cerca de Urubamba.
CUSCO · 2 noches
Convento del siglo XVI en el centro histórico, con claustro y vestigios incas.
Kjolle y MIL se llenan con meses de antelación. Pedimos su reserva en cuanto confirma fechas.
Alergias, dieta vegetariana o maridaje sin alcohol, avisados por escrito a cada restaurante, chef y comunidad antes de llegar.
Primero la selva y después la altura, y una cena ligera la primera noche en los Andes.
Una persona de nuestro equipo conoce su itinerario y le responde por WhatsApp a cualquier hora.
Recibirá una propuesta personal con precio cerrado en 48 horas. Viajes privados desde USD 2.000 por persona.
Este itinerario es un punto de partida. Estos son los cambios que más nos piden.
Cambie Tambopata por un crucero de lujo por el Amazonas desde Iquitos, con su cocina a bordo.
Menús vegetarianos en cada mesa, huatia y cocina amazónica sin carne, y maridajes sin alcohol, avisados con tiempo.
Añada una noche al final para Central o Maido, o una el viaje con la ruta del pisco por la costa sur.
María Antonieta, fundadora y directora de SUMAQ Travel, elige cada restaurante, cada chef y cada comunidad de este viaje. Si prefiere hablarlo antes de escribir, reserve una videollamada con ella.
¿Cuánto cuesta y cómo se reserva?
Desde USD [X.XXX] por persona en habitación doble, sin vuelos internacionales. El precio final depende de las fechas, los hoteles y la temporada. Cuéntenos su idea en el formulario y recibirá una propuesta personal con precio cerrado en 48 horas.
¿Es cómoda la selva para alguien que no ha estado nunca?
Sí. Inkaterra Reserva Amazónica es un lodge con cabañas privadas, baño propio, mosquiteros y buena cocina, a 45 minutos en bote del aeropuerto. Las salidas son en bote y a pie por senderos, con guía naturalista, y no hace falta ninguna preparación física. Consulte a su médico sobre vacunas y prevención antes de viajar.
¿Pueden garantizarme la mesa en Kjolle y en MIL?
Pedimos las dos reservas en cuanto confirma sus fechas, porque se llenan con meses de antelación. Ningún restaurante garantiza mesa, así que si una no está disponible le proponemos una alternativa a la altura, como Central o Maido en Lima, antes de cerrar el viaje.
¿Qué pasa si tengo alergias o no como carne?
Lo avisamos por escrito a cada restaurante, al chef del lodge y a la comunidad de Kacllaraccay antes de su llegada. Kjolle y MIL preparan menús vegetarianos, y la cocina amazónica y la huatia se pueden hacer sin carne.
¿Cómo se lleva la altura?
El viaje está pensado para ella. Empieza en la selva, a unos 200 metros, sube al Valle Sagrado, a unos 2.870, y llega a Cusco, a unos 3.400, el séptimo día. La primera noche en altura la cena es ligera. Si tiene alguna condición médica, consulte a su médico antes de viajar.
¿Con cuánta antelación hay que reservar?
Recomendamos de tres a cuatro meses, por Kjolle, MIL, el lodge de la selva, los vuelos internos y las entradas a Machu Picchu. Entre junio y agosto, algo más. Si tiene menos tiempo, escríbanos igualmente y buscamos la mejor combinación posible.
8 días · Lima, Valle Sagrado, Machu Picchu y Cusco
6 días · Lima, Paracas e Ica
Las grandes mesas de Lima, los mercados con un chef, el pisco en su bodega y el origen de cada ingrediente, siempre en privado.