CULTURA VIVA · 7 DÍAS
Agencia fundada y dirigida por María Antonieta · Reconocimiento CALTUR · Sin grupos ni paquetes · Respuesta personal en 24 horas
DURACIÓN
7 días / 6 noches, de jueves a miércoles
RUTA
Valle Sagrado · Machu Picchu · Cusco
MEJOR ÉPOCA
Todo el año; de abril a octubre, más seco
RITMO
Tranquilo, con tardes libres y la altura ganada poco a poco
Cusco se puede ver en dos días, de piedra en piedra, detrás de un paraguas de colores. O se puede conocer a través de las personas que lo mantienen vivo. Cusco íntimo está hecho de encuentros: un paqo que le enseña a hablar con las montañas, una familia de Huilloc que sigue tejiendo como sus abuelas, una arqueóloga que le hace ver en Machu Picchu lo que nadie mira y un imaginero de San Blas que le pone pan de oro en las manos. Siete días, todos en privado, que empiezan en el Valle Sagrado, más bajo y más amable con la altura, y terminan en Cusco, a pocos pasos del barrio de los artistas.
Viajeros que vuelven a Perú y quieren ir más hondo, o que en su primer viaje prefieren entender a coleccionar fotos. Ideal para parejas, amigas, viajeras solas y parejas LGBT+ con curiosidad por el arte, la historia y las tradiciones andinas.
El viaje va de jueves a miércoles, para que el Qorikancha no caiga en domingo. Empieza en el Valle Sagrado (2.870 m) y termina en Cusco (3.400 m), para que la altura llegue poco a poco. Guía y vehículo privados en todo el recorrido, y cada día se puede cambiar.
Día 1 · Jueves · Valle Sagrado · Llegar a los Andes por abajo
Su vuelo desde Lima aterriza en Cusco a media mañana. Al salir le espera su guía con su nombre, y en el coche, agua, un mate de coca y un pequeño kit para la altura. No se queda en la ciudad: el coche baja directo al Valle Sagrado, unos noventa minutos entre campos de cultivo, pueblos de adobe y montañas cada vez más altas.
Llega al Tambo del Inka, a orillas del río Urubamba, a 2.870 metros, más de quinientos metros por debajo de Cusco. Almuerzo ligero en el hotel y tarde para no hacer nada: el spa, la piscina interior o un paseo por los jardines junto al río. El cuerpo se acostumbra a la altura mientras usted descansa.
Al final de la tarde, su guía le espera en la terraza con dos copas de vino y las montañas delante. Cena tranquila en el hotel.
Momento SUMAQ: mientras se pone el sol, su guía le nombra uno a uno los Apus que rodean el valle, el Pitusiray, el Sawasiray, el Chicón, y le cuenta sus historias. Mañana les hará una ofrenda.
Alojamiento: Tambo del Inka, a Luxury Collection Resort · Comidas: almuerzo y cena · Aeropuerto de Cusco–Valle Sagrado, unos 1 h 30 · Altitud: noche a 2.870 m.
Día 2 · Viernes · Huilloc · Las tejedoras y la ofrenda a los Apus
Después del desayuno sube en coche privado por el valle de Patacancha, una quebrada verde por encima de Ollantaytambo donde casi no llegan viajeros. Al final del camino está Huilloc, una comunidad quechua que sigue vistiendo sus ponchos rojos y sus sombreros planos, y tejiendo a mano como hace siglos.
Le recibe una familia en su casa de piedra. La mañana es suya: ve cómo hilan la lana con la pushka mientras caminan, cómo tiñen con plantas del monte y cómo un dibujo aparece poco a poco en el telar de cintura. Su guía traduce del quechua. El almuerzo lo prepara la familia en su cocina de leña, con papas nativas, habas y queso fresco, sentados con ellos.
Por la tarde, en un lugar alto con el nevado Verónica, el Apu Wakay Willka, delante, le espera un paqo, un sabio andino. Prepara con usted una ofrenda a los Apus y a la Pachamama, un despacho, y la entrega al fuego al caer la tarde. Vuelve al hotel de noche, con el cielo lleno de estrellas.
Momento SUMAQ: el paqo prepara la ofrenda con usted, hoja de coca a hoja de coca, y le explica qué pide cada elemento. No es un espectáculo: es una ceremonia de la comunidad, a la que le invitan.
Alojamiento: Tambo del Inka · Comidas: desayuno, almuerzo con la familia y cena · Valle Sagrado–Huilloc, unos 1 h 15 · Altitud: unos 3.600 m solo de visita; noche a 2.870 m.
Día 3 · Sábado · Machu Picchu · Con los ojos de una arqueóloga
Mañana sin prisa. Después del desayuno, el tren le recoge en la estación del propio hotel, sin pasar por Ollantaytambo. Durante el trayecto, el valle se estrecha, el río se vuelve bravo y las montañas se cubren de selva.
En Aguas Calientes le espera su arqueóloga. Deja la bolsa en Inkaterra Machu Picchu Pueblo, almuerza y sube a la ciudadela a primera hora de la tarde, cuando los grupos de la mañana ya se han ido. Durante tres horas, la arqueóloga le cuenta Machu Picchu como un lugar vivo: quién vivía aquí, qué se comía, cómo se construía y por qué se abandonó.
Baja al hotel al atardecer, entre orquídeas y bosque de nubes. Cena en el hotel, con el sonido del río.
Momento SUMAQ: la arqueóloga le enseña lo que casi nadie mira: la cantera, las piedras que quedaron a medio labrar y las marcas que explican cómo se cortaba y se movía el granito.
Alojamiento: Inkaterra Machu Picchu Pueblo Hotel · Comidas: desayuno, almuerzo y cena · Tren desde el hotel, unas 2 horas; bus a la ciudadela, 25 minutos · Altitud: Machu Picchu 2.430 m; noche a unos 2.000 m.
Día 4 · Domingo · Machu Picchu al amanecer · Vuelta a Cusco
Sube con la primera luz, en uno de los primeros buses. La segunda visita, con su arqueóloga, recorre otro circuito, y la ciudadela aparece entre la niebla de la mañana. Si le apetece caminar, puede subir al Huayna Picchu, la montaña de las fotos, con las entradas reservadas con meses de antelación.
Baja al hotel para almorzar sin prisa. Por la tarde, el tren le devuelve al Valle Sagrado, y en Ollantaytambo le espera su coche para subir a Cusco.
Llega a Inkaterra La Casona al anochecer: una casona colonial del siglo XVI en la plaza Nazarenas, con solo once suites alrededor de un patio de piedra. Cena ligera en el hotel, chimenea y a descansar.
Momento SUMAQ: la arqueóloga elige el punto exacto donde ver salir el sol según la fecha del año, y desde allí le señala los Apus a los que hizo la ofrenda dos días antes.
Alojamiento: Inkaterra La Casona · Comidas: desayuno, almuerzo y cena · Tren a Ollantaytambo, unas 1 h 45, y coche a Cusco, otras 1 h 45 · Altitud: noche a 3.400 m.
Día 5 · Lunes · San Blas · El barrio de los artistas
Hoy le acompaña una historiadora del arte. Empiezan en el Museo de Arte Religioso, en el antiguo palacio arzobispal, delante de los cuadros de la Escuela Cusqueña: vírgenes con mantos en forma de montaña, brocados de oro pintados encima y santos con flores y pájaros de los Andes. Al salir, en la calle Hatun Rumiyoc, toca la piedra de los doce ángulos.
Suben por las calles empinadas de San Blas, el barrio de los artistas desde la colonia. Entran en dos talleres, en las casas de sus dueños: el de un imaginero, que talla y pinta santos y vírgenes de madera como lo hacía su abuelo, y el de un pintor que prepara sus propios pigmentos. Almuerzo en el barrio.
Tarde libre en el hotel. Por la noche cena en Pacha Papa, en la plaza de San Blas, a pocos minutos a pie: un patio con horno de barro y la cocina cusqueña de siempre.
Momento SUMAQ: el imaginero le enseña a dorar con pan de oro una pequeña figura de madera, y usted se la lleva a casa.
Alojamiento: Inkaterra La Casona · Comidas: desayuno, almuerzo y cena en Pacha Papa · Todo a pie · Altitud: 3.400 m; San Blas algo más alto, con calles en cuesta.
Día 6 · Martes · Cusco inca · Del templo del Sol al templo de la Luna
A primera hora, con la arqueóloga, entra en el Qorikancha, el templo del Sol de los incas, cuando aún está tranquilo. Los muros de piedra perfecta siguen ahí, debajo del convento que los españoles levantaron encima. Después vuelve a la plaza Nazarenas, junto a su hotel, al Museo de Arte Precolombino, donde tres mil años de arte peruano caben en unas pocas salas.
Por la tarde, coche privado hacia las colinas de Sacsayhuamán, la gran fortaleza de piedras gigantes con todo Cusco a sus pies. Sigue a pie a los santuarios que casi nadie visita: Qenqo, con su canal en zigzag tallado en la roca para las ofrendas de chicha, y el Templo de la Luna, una roca labrada escondida entre eucaliptos.
Cena de despedida en Cicciolina, en el segundo piso de una casona colonial, con las velas encendidas y la barra llena de cusqueños.
Momento SUMAQ: al atardecer, en el Templo de la Luna, sin nadie alrededor, un brindis con chicha morada mirando cómo se encienden las luces de Cusco.
Alojamiento: Inkaterra La Casona · Comidas: desayuno, almuerzo y cena en Cicciolina · A pie en el centro y vehículo privado a Sacsayhuamán · Altitud: 3.400 m; Sacsayhuamán y el Templo de la Luna a unos 3.600 m.
Día 7 · Miércoles · Salida · Lo que se lleva
Desayuno sin prisa en el patio de la casona. Si su vuelo sale tarde, tiene la mañana para un último paseo por San Blas o para volver a algún taller.
Su chofer le lleva al aeropuerto de Cusco para su vuelo a Lima y su conexión internacional, y le acompaña hasta la facturación.
Su diseñadora de viaje sigue cada vuelo hasta que aterriza en casa.
Momento SUMAQ: un pequeño cuaderno con las palabras quechuas que aprendió en el viaje y los nombres de las personas que conoció.
Comidas: desayuno · Traslado privado al aeropuerto, unos 20 minutos · Vuelo Cusco–Lima 1 h 20.
Tres hoteles, uno por paisaje: el río del Valle Sagrado, el bosque de nubes de Machu Picchu y una casona colonial en el corazón de Cusco, a un paso de San Blas. Si alguno no está disponible en sus fechas, le proponemos otro de la misma categoría.
VALLE SAGRADO · 2 noches
A orillas del río Urubamba, con spa y su propia estación de tren hacia Machu Picchu.
MACHU PICCHU · 1 noche
Casitas entre orquídeas y bosque de nubes, a pocos minutos del bus que sube a la ciudadela.
CUSCO · 3 noches
Casona colonial del siglo XVI con once suites, en la plaza Nazarenas, a pocos minutos a pie de San Blas.
Una arqueóloga en Machu Picchu y en el Cusco inca, y una historiadora del arte en San Blas, elegidas por cómo explican y no solo por lo que saben.
La familia de Huilloc, el paqo y los artistas de San Blas le reciben por decisión propia y cobran directamente por su trabajo. Nada de espectáculos montados.
Empieza en el Valle Sagrado, más de quinientos metros por debajo de Cusco, y el primer día es solo de descanso.
Una persona de nuestro equipo conoce su itinerario y le responde por WhatsApp a cualquier hora.
Recibirá una propuesta personal con precio cerrado en 48 horas. Viajes privados desde USD 2.000 por persona.
Este itinerario es un punto de partida. Estos son los cambios que más nos piden.
Haga coincidir el viaje con el Corpus Christi de Cusco (junio), el Qoyllur Rit’i (mayo o junio) o la Virgen del Carmen en Paucartambo (16 de julio).
Añada una noche en el Valle y llegue a la ciudadela por el Camino Inca de un día, entrando por la Puerta del Sol.
Continúe hacia Arequipa, el cañón del Colca y el lago Titicaca, o haga el gran viaje completo por Perú.
María Antonieta, fundadora y directora de SUMAQ Travel, elige cada guía, cada taller y cada hotel de este viaje. Si prefiere hablarlo antes de escribir, reserve una videollamada con ella.
¿Cuánto cuesta y cómo se reserva?
Desde USD [X.XXX] por persona en habitación doble, sin vuelos internacionales. El precio final depende de las fechas, los hoteles y la temporada. Cuéntenos su idea en el formulario y recibirá una propuesta personal con precio cerrado en 48 horas.
¿Cómo llevaré la altura?
El viaje empieza en el Valle Sagrado, a 2.870 metros, y el primer día es solo de descanso. La visita a Huilloc sube a unos 3.600 metros, pero se duerme abajo. Machu Picchu está a 2.430 metros, y a Cusco (3.400 m) se llega el cuarto día, ya aclimatado. Si tiene problemas de corazón o de pulmón, consulte a su médico antes de viajar.
¿Qué es la ofrenda a los Apus?
Es un despacho, una ceremonia andina de agradecimiento a las montañas sagradas (los Apus) y a la Madre Tierra (la Pachamama), con hojas de coca, semillas, flores y dulces que se entregan al fuego. La guía un paqo, un sabio andino de la comunidad. No tiene nada que ver con la ayahuasca ni con plantas alucinógenas, y no hace falta tener ninguna creencia: basta con el respeto.
¿Quién nos guía en Machu Picchu?
Una arqueóloga que conoce el sitio a fondo, en las dos visitas: la tarde del tercer día y el amanecer del cuarto, por dos circuitos distintos. Y en San Blas, una historiadora del arte. Siempre en privado, solo para usted.
¿Cuál es la mejor época?
Se puede hacer todo el año. De abril a octubre es la temporada seca, con cielos limpios. De noviembre a marzo llueve en la sierra, sobre todo por la tarde, pero el valle está verde y hay menos gente. En febrero el Camino Inca está cerrado, pero Machu Picchu sigue abierto.
¿Con cuánta antelación hay que reservar?
Recomendamos de tres a seis meses. Las entradas a Machu Picchu y al Huayna Picchu se agotan en temporada alta, y las suites de Inkaterra La Casona son solo once. Si tiene menos tiempo, escríbanos igualmente y buscamos la mejor combinación posible.
13 días · Lima, Paracas, Arequipa, Colca, Titicaca, Cusco y Machu Picchu
8 días · Lima, Arequipa, Colca y Titicaca
Arqueólogas que saben contar, comunidades que le reciben en su casa y los grandes museos de Perú, siempre en privado.